lunes, 22 de abril de 2013

Recuerdos, tan sólo eso.

Anclarnos en el pasado no siempre es bueno, porque sí, estoy segura de que cuando miramos atrás vemos miles y miles de momentos felices, que siempre logran sacarnos esa sonrisa, por muy pequeña que sea y que incluso esos momentos han sido los que en varias ocasiones nos han ayudado a seguir adelante, a pesar de todos los obstáculos que nos hayamos encontrado por el camino, por muy grandes que fueran nunca tuvieron la suficiente fuerza para derrumbarme. Y es que, hay quienes miran atrás y dicen que sólo ven recuerdos y más que recuerdos que les hacen pasarlo realmente mal pero, ¿si no pudiéramos recordar todo aquello? ¿seguiríamos siendo los mismos? Mi respuesta es no. Nada seguiría siendo igual. La verdad es que aunque sean recuerdos que en ocasiones, por no decir la mayoría de veces, van acompañados de lágrimas y caras de angustia y lástima, nunca está de más saber lo que pasó en su momento, saber cómo y cuando comenzó todo esto, y ante todo saber por qué tuvo un final. Como decía al principio, anclarse en el pasado nunca puede ser bueno, siempre conlleva dolor, anhelo de los que estuvieron y ya no están aquí, de los que se fueron de nuestras vidas sin a penas darnos cuenta y que ahora vemos por ahí, y no podemos evitar recordar cómo era todo hace tan solo unos cuantos meses. No podemos evitar echar de menos, sentir impotencia de no saber muy bien qué hacer, ni si quiera cómo reaccionar. En esos momentos, lo único que nos queda es pensar en positivo, creer que vendrán tiempos mejores que ésto no es más que una mala racha, como las de todo el mundo porque, sí, efectivamente aquí todos tenemos momentos malos, buenos, mejores y peores. Y cuando esto ocurre lo único que podemos hacer es adaptarnos.

domingo, 21 de abril de 2013

Karma

Y yo no soy de ese tipo de chicas que cree en estas cosas pero, poco a poco la vida me ha ido demostrando que sí, que si haces algo mal, o que pueda perjudicar a alguien, después de un tiempo la vida te lo devolverá, y con creces.  Porque esto es así, lo que no quieras para ti, tampoco para los demás. Es por estas cosas, que he aprendido mucho, tal vez demasiado.Ahora sé que si alguien de verdad te quiere, permanecerá a tu lado, a pesar de los mil y un baches que tengáis en vuestro camino, sabréis levantaros, como personas humanas. Porque es de humanos equivocarse, al igual que es de humanos caer y volver a levantarse, las veces que haga falta. Y a pesar de lo negro y difícil que veas el camino, luego todo se vuelve más claro, poco a poco se va convirtiendo en lo que deseabas, porque la vida se basa en subidas y bajadas continuas, aunque no lo creas, es así. Y si algo tengo claro, es que no me voy a rendir, no voy a agachar la cabeza, no. Y mucho menos ahora, porque en los momentos difíciles es cuando te debes mostrar más fuerte que nunca aunque, por dentro te derrumbes, aunque por las noches rompas a llorar de la impotencia. Saca una sonrisa, porque eso es el mejor arma para mostrarse fuerte.

martes, 12 de marzo de 2013

No dejes que la marea te lleve.

Era débil, muy débil. Quizás la más débil pero, no se dejaba derrumbar por nada, ni por nadie. Sacaba el lado positivo a todo, por muy mala que fuese la situación. Decía no creer en imposibles, porque lo imposible solo tardaba un poco más. Se levantaba día sí y día también con una sonrisa, pensando que éste sí que iba a ser su día, pero luego ninguno acabó siéndolo, a pesar de eso, ella insistía. En realidad, creía ser fuerte, o al menos eso aparentaba, pensaba que vivía en una gran fortaleza continua, la cual nunca se derrumbaría, nunca se vendría abajo pero, lo que ella no sabía era que todo lo que sube baja, y que, por el contrario, todo lo que baja vuelve a subir. También solía decir que nada le afectaba, que estaba hecha de un material único, especial. Ella era prácticamente de acero, dura como ninguna. Pero, de repente todo era diferente, tan diferente que aún no se hacía a la idea. Su vida dio un giro de 360º , no sabía muy bien ni cómo ni por qué ni siquiera cuándo había sucedido todo aquéllo pero, miraba atrás y todo era diferente. Las sonrisas ya no eran lo mismo, no eran las mismas, no eran verdaderas, por así decirlo. Todos los que siempre habían permanecido a su lado, habían desaparecido, como si de humo se tratase. Su cielo pasó a ser de un gris tan oscuro, que sinceramente asustaba verlo. Había perdido el horizonte. Tal vez, no cambió nada. Tal vez, fue ella la que hizo que todo cambiara, que ya nada volviera a ser lo que era.

viernes, 15 de febrero de 2013

Nadie será como él, nadie significará lo que él llegó a ser.

Decidieron no hablarse, no volver a dirigirse la palabra. Por primera vez su orgullo les pudo a ambos, ninguno de los dos quiso dar su brazo a torcer. Ella pensó, 'si le importo me hablará', y él más de lo mismo. Todos los días, ella solía abrir su conversación, escribirle algo, quedarse pensando qué hacer, pero al final siempre le daba a 'eliminar', a pesar de que por dentro estaba deseando hablarle, necesitaba hablar con él, que todo fuera como antes, que le sacara un millón de sonrisas diarias, necesitaba escuchar todas sus tonterías, aún no aceptaba el hecho de verlo por ahí, y que ni siquiera le sonriera, y claro, si él no lo hacía ella, no iba a ser menos. No estaba acostumbrada a todo esto. No se hacía a la idea de que ya nada era lo mismo, de que sin saber muy bien por qué, de un día para otro, una de las personas más importantes que tenía, desapareció, así porque sí. Aunque ya no se dirigieran la palabra, aunque no se saludasen, ella nunca se iba a olvidar de alguien así, porque sabía que en ese poco tiempo habían vivido miles y miles de cosas, habían pasado mejores y peores momentos, y en su momento fue de lo mejor que tuvo. Siempre que lo necesitó, estuvo ahí, apoyándola, y es por todas estas cosas que ella sabía con toda la certeza del mundo que, pasaran días, semanas, meses o incluso años, no lo iba a olvidar, porque a pesar de todo, lo quería y ocupó un gran lugar.

domingo, 3 de febrero de 2013

No me falta algo, me falta alguien.

Desde un principio ya supe que no era como los demás, tenía algo especial, no sabía muy bien qué era pero, estaba claro que lo tenía. En a penas un año, llegó a ser de lo más grande que tengo, de lo mejor que tengo, bueno, la verdad es que no sabría si utilizar el verbo 'tener' en pasado, o dejarlo como está, porque, no sé si todavía sigo siendo lo que era, eso sí, tengo bastante claro que por mucho tiempo que pase y por muchas personas que conozca, no lo podrán reemplazar, tal vez, me ayuden a seguir adelante pero nadie va a ocupar su lugar y mucho menos me harán olvidar todo lo que ha hecho por mí, todo lo que hemos vivido en tan poco tiempo, y lo digo con toda la certeza del mundo. Sé de sobra cómo es, sé que es tan cabezota como único. Tan flipado como enfadón. Tan tonto como borde. Pero. ¿qué más da? A mí me da igual. Yo le quiero muchísimo con sus más y sus menos, con sus manías, con sus defectos, con todo. Y si tengo algo claro, es que es de las pocas personas que no me gustaría perder nunca, no sé si será tarde para decir todo esto, no sé si lo habré perdido ya.

miércoles, 23 de enero de 2013

recapacitar es de sabios

Siempre duele mirar atrás, darse cuenta de todo lo que hemos perdido por dejarnos llevar por el momento o quizás, por la opinión de los demás, por el "qué dirán". Pero bueno como suelen decir nunca es tarde si la dicha es buena, así que ¿por qué no decirle todo aquello que nunca le dijiste? Decirle que a pesar de todo el tiempo que ha pasado , de todas las personas que has conocido, siempre ha estado la has tenido presente, porque realmente, en su momento te hizo muy feliz, te hizo sonreír, puede que también llorar, pero eso es lo de menos. Lo peor es que las personas nos damos cuenta muy tarde de los errores que hemos cometido, y nos cuesta mucho rectificar, recapacitar y pensar si lo que hiciste fue en el realidad lo que querías. Y ahora me doy cuenta que no, que puede que tuviera sus cosas, como todos, pero que no encontraré a nadie como ella, porque a pesar de todo siempre ha estado ahí , siempre, ella aguantaba mil cosas, me aceptaba con cada uno de mis defectos, me encantaban sus abrazos, y de hecho, ahora de lo único que tengo ganas es de verla, sí, verla y abrazarla, decirle que la quiero muchísimo, y que la querré , siempre por lo que llegamos a ser, y por lo que seremos.

viernes, 11 de enero de 2013

No me arrepiento de nada

+ ¿La quisiste de verdad?
- Claro que sí, siempre la quise, y la voy a querer, fue una parte tan esencial en mi vida, que de hecho lo sigue siendo, aunque ya no pase ni la mitad del tiempo conmigo, aunque no sea nada lo mismo, y es que a pesar de todo lo que ha pasado, del daño causado, por ambas partes, yo la quiero muchísimo, no sé, es que es mi debilidad, es como que quieres odiarla pero, con eso lo único que consigues es quererla más y más y es ahí, cuando te das cuenta de que a lo largo de tu vida pueden pasar millones de personas por tu vida, muchas de ellas, tan sólo estarán ahí durante unos cuantos meses, o quizás años, y luego, tal vez por el tiempo o por la situación se van alejando, luego están esas que desde siempre están contigo, a tu lado, pero  a parte de esas también están las que aunque se hayan ido, cada día las quieres más y más porque, no puedes olvidar todo lo que pasaste con ella, todas esas risas, esas tardes, no la puedes olvidar, porque quizá ahora sólo sea una más pero en su momento llegó a ser lo más importante que tenías, así que no te arrepientas de haberla tenido a tu lado, porque ahora mismo querrías que estuviera aquí, para sacarte esas sonrisas que sólo ella sabía y que por mucha gente que conozcas nadie será ella.
- ¿Y por qué no le dices todo esto a ella?
+ No sé, ya es un poco tarde para esto,  ¿ no crees?
- Pues no, nunca es tarde para rectificar, no la dejes ir, si la quieres, no la dejes ir.