- Pero dime, ¿tú nunca has tenido a alguien clavado?
+ No, nunca.
- ¿Lo dices enserio?
+ Pues sí, te lo digo enserio. ¿Es que a ti te ha pasado?
- Claro, ahora mismo es lo que me pasa.
- Y, ¿qué se siente?
+ ¿Que qué se siente? Pues que aunque en el fondo sabes que lo tienes que olvidar, no lo olvidas, porque se te ha clavado en el corazón; es especial...
- Si no lo olvidas es porque no quieres.
+ No, te equivocas; no puedo.
- Querer es poder.
+ No tengo la suficiente fuerza de voluntad como para intentarlo.
- Saca fuerzas de donde sea.
+ Sé que no voy a poder.
- Pues, ¿sabes que te digo?
+ ¿Qué?
- Que tú no estás enamorada.
+ Ah, ¿no? Entonces yo, ¿qué estoy?
- Tú estás obsesionada.
+ Si a obsesionada te refieres a que miras sus fotos una y otra vez y no te cansas, a que aunque, tus amigos te dicen que es feo, tu les dices todo lo contrario, a que te ríes una y otra vez al pensar cualquier tontería relacionada con él, a que no hay día, en el que no pase por tu cabeza, a que conoces cada uno de sus movimientos, lo conoces a la perfección. Sí, si esto es a lo que tu llamas obsesión, yo estoy obsesionada, pero, esto para mí se llama amor, un gran amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario